El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, ha exigido este jueves que el exmandatario Evo Morales se presente ante la Justicia para responder por su supuesta implicación en las protestas y bloqueos de carreteras que se llevaron a cabo entre mayo y junio de este año. Esta declaración surge tras la emisión de una orden de aprehensión contra Morales por presuntos delitos de terrorismo y alzamiento armado.
La investigación, que también incluye a dos líderes sindicales, fue iniciada tras una denuncia de cívicos de Santa Cruz, la región más poblada del país. Durante siete semanas, campesinos del departamento de La Paz, apoyados por la Central Obrera Boliviana (COB), realizaron bloqueos exigiendo la renuncia de Paz, lo que resultó en un grave desabastecimiento de alimentos y medicinas.
Las protestas dejaron un saldo trágico de al menos 16 muertes, con muchas víctimas falleciendo por la falta de atención médica. El Gobierno ha calculado pérdidas económicas que superan los 3,000 millones de dólares, y la situación se normalizó parcialmente tras la declaración de un estado de excepción el 20 de junio.
Evo Morales, quien se encuentra en el Trópico de Cochabamba rodeado de seguidores, también enfrenta otro proceso judicial por presunta trata agravada de personas. Desde octubre de 2024, ha evitado cumplir con una orden de captura relacionada con este caso, lo que añade más tensión a su situación legal.




