A pesar de los avances en la legislación dominicana, varios proyectos cruciales permanecen estancados en el Congreso Nacional, acumulando más de una década en discusión sin lograr la aprobación definitiva. Entre ellos destaca la reforma al Código Civil, un proceso que se ha prolongado por más de 15 años, buscando actualizar una legislación que se remonta al siglo XIX para adaptarla a las necesidades contemporáneas del país.
Actualmente, la Comisión Permanente de Justicia de la Cámara de Diputados revisa este proyecto, con la esperanza de retomar los análisis el 16 de agosto, coincidiendo con la apertura de la segunda legislatura ordinaria. Sin embargo, si no se completan los trámites necesarios en este nuevo periodo, el proyecto podría volver a caducar.
Otro caso significativo es la reforma integral de la Ley 87-01 de Seguridad Social, que ha intentado modificar el sistema durante más de diez años, buscando ampliar la cobertura y mejorar las prestaciones para los afiliados, sin que se haya logrado un consenso legislativo. La Ley de Aguas, también en la lista de pendientes, ha sido reintroducida en diversas ocasiones a lo largo de más de 20 años, pero las discrepancias sobre su gestión siguen siendo un obstáculo para su aprobación.
Asimismo, el proyecto sobre derechos de participación ciudadana, presentado por el Poder Ejecutivo en marzo de 2021, todavía no ha sido aprobado. Este panorama refleja las dificultades para alcanzar acuerdos en el Congreso, dejando a la República Dominicana con una deuda histórica en la modernización de su marco jurídico e institucional, mientras los ciudadanos esperan soluciones a sus demandas desde hace décadas.




