El Metro de Santo Domingo enfrenta serias quejas por la falta de mantenimiento en sus estaciones, lo que ha generado inconvenientes para los usuarios. A pesar de los esfuerzos por ampliar la flota de vagones, las escaleras eléctricas permanecen inactivas en varias paradas, afectando la experiencia de desplazamiento de los pasajeros.
En la estación Trina de Moya, parte de la Línea 2, las escaleras llevan casi un mes fuera de servicio. Un agente del CESMET confirmó que desde la primera semana se notificó la falla, pero aún no se han enviado técnicos para su reparación. En junio, se reportaron problemas similares en la estación Concepción Bona, y usuarios de la estación Ulises Francisco Espaillat denunciaron que allí las escaleras estaban inoperativas por más de dos meses.
Los pasajeros han expresado su descontento, destacando que la inoperatividad de las escaleras mecánicas complica el tránsito, especialmente en horas pico, donde la afluencia de personas se incrementa notablemente. Además, el 5 de octubre, se reportó el desprendimiento de un plafón en la estación Gregorio Urbano Gilbert, lo que provocó congestión vehicular en la zona. Un incidente similar ocurrió en agosto en la estación Rosa Duarte, obligando a suspender el servicio parcial entre Concepción Bona y Eduardo Brito.
Recientemente, residentes de Villa Mella protestaron pacíficamente, exigiendo el asfaltado de calles deterioradas por la construcción de la extensión del Metro. Aseguraron que han agotado el diálogo y dieron un plazo de 15 días a las autoridades para abordar el problema. La situación del mantenimiento en las estaciones del Metro sigue generando incertidumbre entre los usuarios, quienes esperan soluciones inmediatas.




