LIMA. Ollanta Humala, quien fue presidente de Perú de 2011 a 2016, salió de prisión este viernes tras la anulación de su condena por lavado de dinero. El Tribunal Constitucional declaró que el proceso judicial en su contra carecía de fundamento legal, lo que llevó a un juez a ordenar su excarcelación después de más de tres años tras las rejas.
Humala, que había sido condenado a 15 años de cárcel en abril de 2025 por irregularidades en la financiación de sus campañas electorales, dejó la penitenciaría de Barbadillo en Lima, donde se encontraban otros expresidentes. Al salir, el exmandatario afirmó que fue víctima de “persecución política y judicial”, señalando que su familia también sufrió las consecuencias de su detención, incluyendo el asilo de su esposa en Brasil.
Durante su liberación, un grupo de simpatizantes lo recibió con aplausos y vítores, mientras él reiteraba su inocencia, negando haber recibido aportes de campañas de fuentes extranjeras. La decisión del Tribunal Constitucional, que se produjo tras examinar la validez del caso, también beneficia a su esposa, Nadine Heredia, quien había sido condenada en el mismo proceso.
El fallo ha despertado reacciones en el ámbito político peruano, incluido un comentario de la presidenta Keiko Fujimori sobre el respeto al estado de derecho. A medida que la atención se centra en este controvertido caso, queda por ver cómo se desarrollarán las repercusiones legales y políticas en el futuro cercano.



