Tokio se encuentra en estado de alerta tras el aumento de muertes a causa de las fuertes lluvias que han azotado la prefectura de Chiba, cercana a la capital. Hasta el momento, ocho personas han perdido la vida debido a inundaciones repentinas que han dejado a miles de ciudadanos en centros de evacuación.
Las autoridades locales confirmaron que varios de los fallecidos quedaron atrapados en sus vehículos mientras intentaban escapar de las súbitas inundaciones. Un hombre, que llamó a emergencias en medio de la tormenta, fue encontrado muerto en su coche, completamente sumergido en un paso subterráneo. La Policía de Chiba ha estado trabajando arduamente para atender la situación y ayudar a quienes lo necesitan.
Cerca de 300 edificios han reportado daños en diversas localidades de la prefectura, mientras que el transporte ha quedado paralizado, afectando gravemente a miles de viajeros. En el aeropuerto de Narita, alrededor de 7,000 personas tuvieron que pasar la noche debido a la suspensión de servicios de tren y autobús. La primera ministra, Sanae Takaichi, expresó sus condolencias y prometió que el Gobierno destinará todos sus recursos para gestionar la crisis actual.
A pesar de que el nivel de alerta por deslizamientos de tierra ha sido rebajado, el riesgo sigue siendo alto, especialmente en áreas inestables. Las autoridades meteorológicas han registrado precipitaciones récord, alcanzando hasta 348 litros por metro cuadrado en solo 12 horas. La situación continúa evolucionando, y se espera que la lluvia persista en las próximas horas, lo que podría complicar aún más la recuperación de la región.




