El Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua lanzó un fuerte comunicado contra la Cancillería de la República Dominicana, en respuesta a la condena dominicana sobre las recientes declaraciones del presidente nicaragüense, Daniel Ortega. Ortega anunció la suspensión de elecciones en Nicaragua, lo que generó la reacción de la República Dominicana, que considera fundamental la participación electoral como un derecho soberano del pueblo.
La Cancillería nicaragüense no solo defendió su postura, sino que también recordó las luchas históricas compartidas entre ambos países, mencionando al héroe dominicano Gregorio Urbano Gilbert como símbolo de dignidad. En su comunicado, se refirió a las autoridades dominicanas como «voces vasallas y servidumbres vergonzosas», lo que subraya la tensión entre ambas naciones.
Durante la celebración del 47 aniversario de la revolución sandinista, Ortega reafirmó su decisión de no permitir elecciones, alegando que las mismas podrían ser manipuladas por la oposición. Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua, Gustavo Porras, aseguró que las elecciones se llevarán a cabo bajo un nuevo marco constitucional que prevenga la injerencia extranjera y la participación de «traidores a la patria».
A medida que la situación se desarrolla, la República Dominicana continúa haciendo un llamado a Nicaragua para que respete los derechos políticos y la libertad del pueblo nicaragüense a participar en elecciones democráticas. La comunidad internacional observa de cerca este conflicto, que podría tener repercusiones en la estabilidad política de la región.




