El Gobierno de México ha manifestado su oposición a la práctica de Estados Unidos de enviar a ciudadanos mexicanos deportados a otros países antes de ser devueltos a su nación. Esta situación ha resultado en que, en lo que va de 2026, aproximadamente 2,300 mexicanos hayan sido enviados a Guatemala, lo que ha generado preocupación en las autoridades mexicanas.
Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, expuso esta postura durante una reunión con el embajador de EE.UU. en México, Ronald Johnson. Rodríguez solicitó que se mantengan los mecanismos que permiten el retorno directo de los deportados a México, afirmando que este proceso debería ser respetado sin intermediaciones en otros países.
La funcionaria subrayó que, aunque México respeta las decisiones de otros países sobre su política migratoria, no aprueba el traslado de sus ciudadanos a terceros lugares antes de ser devueltos a su hogar. En la reunión, que tuvo lugar el jueves, se enfatizó que este asunto se abordó de manera firme y respetuosa.
Cabe destacar que esta queja surge tras la confirmación del presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, sobre el aumento significativo de deportaciones de mexicanos en comparación con años anteriores. Mientras tanto, el Gobierno mexicano mantiene un enfoque en la reducción de la migración irregular, destacando una caída del 96% en los encuentros de migrantes en la frontera con EE.UU. La relación bilateral entre ambos países, a pesar de este desacuerdo, sigue siendo descrita como cordial y respetuosa.




