En una reciente charla, Meta lanzó una alerta sobre el crecimiento descontrolado de los agentes de inteligencia artificial (IA), advirtiendo que la infraestructura actual podría no soportar esta nueva realidad. Barak Yagour, vicepresidente de ingeniería de la compañía, señaló que en solo seis meses, las consultas a su sistema se han incrementado 30 veces, planteando serias preguntas sobre la capacidad de su infraestructura diseñada para humanos.
Yagour destacó que, mientras antes bastaba con contar cuántos empleados trabajaban en un proyecto para estimar la necesidad de recursos, ahora un solo ingeniero puede crear múltiples agentes que, a su vez, generan subagentes. Esto significa que una organización de mil personas podría estar operando como si tuviera 100,000 usuarios activos casi de inmediato.
Además, el vicepresidente abordó otros desafíos críticos, como la identidad y la velocidad de los agentes, que pueden generar y ejecutar código más rápido que cualquier humano, complicando aún más el monitoreo y la gestión de la infraestructura. Para adaptarse, Meta está transformando su enfoque de procesamiento de datos, pasando de un sistema de lotes a uno en tiempo real, lo que es esencial para mejorar la interacción con los usuarios.
Finalmente, Yagour enfatizó que la autonomía de los agentes debe estar acompañada de un control adecuado. Con el objetivo de evitar el caos, Meta planea implementar «entornos de datos confiables» donde los resultados de los agentes sean rastreados y verificados, garantizando así la fiabilidad de la información. La compañía está en un proceso crítico y tiene poco tiempo para adaptarse a esta nueva era de colaboración entre humanos y máquinas.




