CIUDAD DEL VATICANO. – Este viernes, el papa León XIV envió un mensaje de condolencias al nuevo rey de Noruega, Haakon VIII, tras el fallecimiento de su padre, el rey Harald V. En un telegrama dirigido al Palacio Real de Oslo, el pontífice compartió su tristeza y ofreció sus más sinceras condolencias a la familia real y al pueblo noruego.
León XIV destacó en su mensaje los «múltiples años de dedicado servicio» que el rey Harald V brindó a su nación, expresando su esperanza de que ese legado continúe. A través de sus palabras, el papa aseguró que cuenta con sus oraciones para el eterno descanso del fallecido monarca.
Además, el papa invocó las bendiciones de Dios, deseando consuelo y paz para Noruega y todos aquellos que lamentan la pérdida del rey. Este gesto subraya la importancia de la relación entre la Iglesia y la familia real noruega, así como el respeto que se tiene hacia los líderes que han servido a sus naciones con dedicación.
A medida que el nuevo rey, Haakon VIII, asume el trono, se espera que continúe con los valores y el legado que su padre dejó en Noruega. La comunidad internacional también está atenta a cómo se desarrollarán los próximos días en la nación escandinava, en lo que promete ser un período de transición significativo.




