Las temperaturas en Francia darán un respiro este viernes, luego de alcanzar el pico de calor de la tercera ola de este verano. Según los servicios meteorológicos, se espera una ligera disminución de los termómetros, aunque gran parte del país seguirá experimentando calor extremo, con cifras que alcanzan hasta 42 grados en Lyon y 41 en Montélimar.
La noche del jueves se anticipa difícil, con mínimas que oscilarán entre 20 y 25 grados en los departamentos en alerta naranja y hasta 28 grados en el sureste. Para el viernes, se prevé que la ola de calor se desplace hacia el este, lo que permitirá un leve descenso en las temperaturas del noreste, de acuerdo con el último boletín de Météo France.
A partir de las 6 a.m. del viernes, cuatro departamentos dejarán de estar en alerta naranja debido al calor extremo. Sin embargo, se estima que la ola de calor persistirá en gran parte del territorio y podrían ocurrir tormentas que refresquen gradualmente el clima, especialmente de oeste a este durante el fin de semana.
Este jueves, la situación sigue complicada con temperaturas superiores a 40 grados en varias ciudades, incluyendo no solo las del sur como Lyon y Burdeos, sino también del norte como Ruan y Rennes. Las previsiones indican que la situación climática podría cambiar con la llegada de tormentas, aunque el calor intenso continuará en muchas áreas hasta que se confirme un cambio más significativo en los próximos días.




