El Tribunal Supremo de India ha tomado una decisión importante al imponer nuevas y rigurosas medidas para proteger a los elefantes salvajes, que enfrentan una creciente pérdida de hábitat. Esta decisión ha sido recibida con aplausos por parte de activistas que buscan la conservación de esta especie en peligro de extinción.
La India, hogar de la mayoría de los elefantes asiáticos, ha visto cómo su entorno se fragmenta debido a la urbanización, carreteras y actividades mineras. Ante esta situación, el Tribunal ordenó a los gobiernos estatales a evitar el bloqueo y desvío de las rutas que utilizan las manadas para moverse entre sus hábitats. También se prohibieron las violentes «fiestas hulla», donde grupos intentan ahuyentar a los elefantes con bolas de fuego y estacas incendiarias.
Prerna Singh Bindra, una reconocida activista, señala que estas prácticas crueles, apoyadas por algunos gobiernos estatales, no solo son ineficaces, sino que exacerbaban los conflictos entre humanos y elefantes. Según el Fondo Mundial para la Naturaleza, menos de 50,000 elefantes asiáticos sobreviven en estado salvaje, con la mayoría en India y otros en Sri Lanka y el sudeste asiático. La orden judicial se considera crucial para asegurar la supervivencia de estos animales, que son vistos como patrimonio nacional.
Un estudio gubernamental de octubre de 2025 estimó que existen 22,446 elefantes salvajes en India, pero advierte que su hábitat ha disminuido drásticamente a solo el 3.5% del área que ocupaban anteriormente. Además, el Tribunal también ha implementado medidas más estrictas para proteger a más de 2,600 elefantes en cautiverio, que anteriormente eran utilizados en la tala de árboles y ahora están involucrados en actividades turísticas y ceremoniales.




