BRUSELAS.– La tensión se ha intensificado tras la incursión de un misil ruso en Polonia, un acto calificado como «temerario» por el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Este incidente, que se da en el contexto de la guerra en Ucrania, llevó a Rutte a comunicarse con el primer ministro polaco, Donald Tusk, para coordinar una respuesta inmediata.
El ataque ocurrió en la localidad de Tarnawa-Kolonia, cerca de Lublín, donde un objeto dejó un cráter de aproximadamente diez metros de diámetro. Durante esta ofensiva, Rusia lanzó cerca de 70 misiles y 280 drones, y el impacto en Polonia ha generado preocupación en la Alianza Atlántica, que activó sus sistemas de defensa aérea y terrestre.
El coronel Martin O’Donnell, portavoz del Cuartel General Militar de la OTAN, confirmó el despliegue de cazas F-16 y otros aviones de alerta temprana en la región. Rutte expresó que la OTAN está comprometida a defenderse de cualquier amenaza, subrayando que el apoyo militar a Ucrania sigue siendo firme e inquebrantable.
Además del misil ruso, Tusk mencionó que se investiga un segundo objeto que ingresó brevemente al espacio aéreo polaco, aunque sin consecuencias. Las investigaciones continúan mientras el escenario se mantiene tenso debido a las recurrentes incursiones desde Rusia, lo que mantiene a la OTAN en alerta máxima ante posibles escaladas en el conflicto europeo.



