El este de España enfrenta un devastador incendio que ha consumido ya 10,000 hectáreas de bosque. Este fuego, iniciado el sábado en Vall d’Uixó, Castellón, ha generado múltiples rebrotes, complicando los esfuerzos de extinción. Este miércoles, las aeronaves comenzaron a participar activamente en la lucha contra el siniestro, aunque las condiciones climáticas han obstaculizado el avance de los bomberos.
El perímetro del incendio se extiende por 75.5 kilómetros, mientras que las autoridades han evacuado a 10,000 personas como medida de precaución. A pesar de la situación crítica, en el suroeste de Madrid se reporta una disminución en la intensidad del fuego, gracias a la mejora de las condiciones atmosféricas y los esfuerzos en el terreno, donde han ardido cerca de 34,000 hectáreas hasta el momento.
En Ávila, donde se registra el peor incendio de la historia de España con más de 50,000 hectáreas afectadas, las operaciones de control han mostrado signos de progreso, permitiendo el regreso de algunos residentes a sus hogares. Sin embargo, las autoridades se mantienen cautelosas ante la llegada de una nueva ola de calor, lo que podría complicar aún más la situación.
Las pérdidas provocadas por el fuego son devastadoras, con cientos de viviendas y negocios destruidos, así como la interrupción de la circulación en diversas carreteras. Aún queda un importante número de personas evacuadas y se espera que, a medida que avancen los trabajos de control, se pueda obtener más información sobre la evolución de la situación y las consecuencias del desastre.




