SANÁ.– Este sábado, los rebeldes hutíes de Yemen se adjudicaron un ataque con misiles balísticos y drones contra las instalaciones de la petrolera saudí Aramco, como respuesta a los recientes bombardeos de la coalición liderada por Arabia Saudí en Hudeida. El portavoz militar hutí, Yahya Sarea, detalló que la ofensiva inicial se dirigió a instalaciones sensibles en la ciudad de Jazan, en el suroeste de Arabia Saudí, utilizando decenas de misiles y aeronaves no tripuladas.
Sarea también comunicó que una segunda operación apuntó a las instalaciones de Yanbu, un importante centro energético del reino saudí. Según su declaración, ambas acciones lograron impactos «precisos y directos», aunque no se presentaron pruebas que sustenten estas afirmaciones. Hasta ahora, las autoridades saudíes no han hecho comentarios oficiales sobre los ataques ni han reportado daños en las instalaciones.
Este ataque marca un nuevo capítulo en la escalada del conflicto entre los hutíes y la coalición de Arabia Saudí, en un momento de crecientes tensiones tras los bombardeos en Hudeida, un puerto clave en la guerra de Yemen. La situación ha generado preocupación en los mercados energéticos y entre la comunidad internacional, dado el riesgo de interrupciones en la infraestructura petrolera regional.
Por ahora, la respuesta oficial saudí permanece en silencio, y la comunidad internacional observa de cerca el desarrollo de esta situación, que podría tener implicaciones significativas para la estabilidad energética de la región. La falta de información sobre daños y reacciones oficiales alimenta la incertidumbre sobre los próximos pasos en este conflicto.



