NUEVA YORK.- Human Rights Watch (HRW) ha expuesto esta semana situaciones de represión y abuso de poder en Estados Unidos durante el Mundial de fútbol. La organización critica al Gobierno de Donald Trump por su trato a los inmigrantes, así como el incumplimiento de la FIFA con sus estándares de derechos humanos, según lo señalado por Minky Worden, directora de iniciativas globales de HRW.
El informe de HRW, elaborado en conjunto con la coalición Sport & Rights Alliance, señala que la competición se desarrolló en un contexto de políticas discriminatorias, especialmente en lo que respecta a los visados. Worden mencionó casos específicos, como el del árbitro somalí Omar Artan, quien no pudo ingresar al país a pesar de ser seleccionado por la FIFA, y las dificultades que enfrentó la madre de Vozinha, el portero de Cabo Verde, para asistir al debut de su hijo en el torneo.
Ronan Evain, director ejecutivo de Football Supporters Europe, criticó la escasa cantidad de visados otorgados a personas de África y Asia, sugiriendo que los pocos asistentes de esas regiones ya residían en EE. UU. o tenían doble nacionalidad. La FIFA no ha respondido a las preguntas planteadas por la coalición sobre este asunto, lo que ha generado más dudas.
Adicionalmente, el informe destaca la inseguridad que sienten muchas personas LGTBIQ+, quienes, tras las políticas del Gobierno de Trump, decidieron no viajar a Estados Unidos para el evento. La situación se torna más sombría al recordar que, en la misma semana del Mundial, dos hombres, Lorenzo Salgado Araujo y Johan Sebastián Durán Guerrero, perdieron la vida tras recibir disparos de agentes de ICE, lo que pone de manifiesto la violencia en el contexto migratorio.




