La reactivación de la central hidroeléctrica Tocoma, situada en el estado Bolívar de Venezuela, aportará 160 megavatios (MW) al sistema eléctrico del país en un plazo de 90 días, según un comunicado de la Embajada de Estados Unidos en Caracas. Este proyecto busca mejorar la infraestructura energética del país y forma parte de un acuerdo con la empresa argentino-estadounidense IMPSA.
La primera fase de este proyecto incluye no solo la central Tocoma, sino también la modernización de la represa de Macagua, con la meta de alcanzar una capacidad total de 2.640 MW. Esta iniciativa está alineada con un plan de tres fases impulsado por la administración de Donald Trump, destinado a estabilizar la economía venezolana y fomentar una transición democrática.
El anuncio se produce justo después de que el Gobierno venezolano firmara un contrato adicional con IMPSA para reactivar la construcción de Tocoma, que había permanecido paralizada durante años. Jorge Rafael Salcedo, presidente de IMPSA, expresó su gratitud por el apoyo recibido de los departamentos de Estado y de Energía de EE.UU., destacando la importancia de este proyecto para la región.
Desde su inicio en 2007, la construcción de Tocoma ha enfrentado múltiples retrasos, alcanzando solo un 87,19% de avance al momento de su paralización. La situación eléctrica en Venezuela sigue siendo crítica, con frecuentes apagones, y mientras algunos atribuyen esto a sanciones externas, otros apuntan a problemas de mantenimiento e inversión en el sector energético.




