ZAGREB. – Este jueves, a los 85 años, falleció Ratko Mladic, el excomandante serbobosnio conocido por su rol en los crímenes de guerra durante la guerra de Bosnia. La noticia fue confirmada por Lidija Pavicevic, secretaria de Estado del Ministerio de Derechos Humanos y Minoritarios de Serbia, quien informó a la agencia serbobosnia Srna que Mladic había estado lidiando con una grave enfermedad.
Mladic fue una figura central en el conflicto de Bosnia-Herzegovina, siendo considerado uno de los principales responsables de las atrocidades cometidas durante la guerra. Fue apodado el «carnicero de los Balcanes» y, en 2017, fue condenado a cadena perpetua por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, tras ser hallado culpable de genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, destacando la matanza de aproximadamente 8.000 personas en Srebrenica.
Su arresto en 2011 en Serbia, tras años de fuga, marcó un hito en la búsqueda de justicia por los crímenes de la guerra. La sentencia del tribunal fue confirmada en 2021, reafirmando su culpabilidad en el prolongado asedio de Sarajevo, donde miles de civiles perdieron la vida o resultaron heridos. Su muerte se produce en un contexto donde su figura sigue siendo objeto de debate y reflexión sobre los horrores del conflicto.
El fallecimiento de Mladic concluye la vida de uno de los militares más controversiales de la era de descomposición de Yugoslavia, aunque su legado se mantiene vivo en la memoria de las víctimas de Srebrenica y Sarajevo, y el impacto de sus acciones sigue siendo analizado en el ámbito internacional. Las repercusiones de su muerte y el recuerdo de los crímenes que cometió continúan generando importantes discusiones en la región y más allá.



