Al menos seis turistas sudafricanos están desaparecidos tras una fuerte riada en Nepal, que ha dejado más de 390 muertos en la frontera con el Tíbet. Esta tragedia se registró el miércoles por la mañana en la zona del río Bhote Koshi, en Rasuwa, donde se produjo una inundación repentina.
El Ministerio de Relaciones Internacionales y Cooperación de Sudáfrica (Dirco) confirmó la situación y está en contacto tanto con las familias de los desaparecidos como con las autoridades locales. Ante la gravedad del desastre, la ONG Gift of the Givers ha activado un equipo de rescate especializado, mientras que la Policía de Sudáfrica ha enviado guías caninos para ayudar en la búsqueda.
Hasta el momento, el equipo sudafricano permanece en espera en Johanesburgo, ya que ni Nepal ni las autoridades del Tíbet han solicitado oficialmente asistencia internacional. Expertos del Servicio Geológico de Estados Unidos y autoridades chinas han indicado que el colapso de un glaciar fue la causa principal de esta riada masiva, que arrastró grandes cantidades de material y se convirtió en un torrente de lodo que avanzó rápidamente.
Las labores de rescate son complicadas y se enfrentan a numerosas dificultades. El saldo provisional, que incluye a ambos lados de la frontera, asciende a 392 muertos y aproximadamente 1,400 personas desaparecidas, mientras los equipos continúan su búsqueda en medio de las adversas condiciones.




