El presidente nicaragüense, Daniel Ortega, hizo su reaparición pública después de 29 días sin ser visto en actos oficiales, durante la celebración del 46 aniversario de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua. Su intervención estuvo marcada por notorias dificultades para hablar, incluyendo pausas prolongadas y problemas para mantener un discurso coherente.
Durante su discurso, Ortega comenzó recordando su juventud y la importancia de la Fuerza Naval, mencionando que se creó para «salvar vidas». Sin embargo, fue evidente que le costaba expresarse, ya que interrumpía su discurso y en varias ocasiones se detuvo, dejando largos silencios en la sala, lo que generó inquietud entre los asistentes.
La reaparición de Ortega ha suscitado atención mediática debido a las confusas declaraciones que realizó, así como a las amenazas dirigidas a Europa que lanzó durante su discurso. Las imágenes que se han difundido reflejan su lucha por comunicarse de manera fluida, lo que ha llevado a especulaciones sobre su estado de salud, aunque no se ha podido confirmar ninguna causa específica para sus dificultades.
A pesar del revuelo que ha causado su regreso, no hay información clara sobre la razón de su ausencia prolongada ni sobre su estado físico actual. La situación sigue generando interés, y se espera que en los próximos días se obtengan más detalles sobre su condición y su capacidad para desempeñar funciones en el gobierno.




