Diez diplomáticos cubanos y sus familias han regresado a La Habana luego de ser expulsados de República Dominicana, un movimiento que ha generado tensiones bilaterales. La decisión del Gobierno dominicano ha sido motivo de controversia, pero expertos aseguran que no afectará la relación entre ambos países.
Luis González, politólogo internacionalista, afirmó que esta medida no fue resultado de presiones de Estados Unidos, como argumentó la cancillería cubana. Aunque La Habana condenó enérgicamente la expulsión, enfatizó que, a pesar de este incidente, los lazos entre el pueblo dominicano y cubano permanecen sólidos y culturales.
González también destacó que la expulsión se basa en supuestas conexiones de los diplomáticos con un grupo que intentaba secuestrar a deportistas cubanos que habían desertado en territorio dominicano. Sin embargo, esta afirmación no ha sido confirmada por las autoridades dominicanas.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba calificó la acción como un acto de subordinación, subrayando que no hay justificación para la decisión dominicana. Mientras tanto, la situación sigue generando reacciones en ambos países, dejando abierta la pregunta de cómo evolucionarán las relaciones en el futuro cercano.




