NAIROBI.- El cierre de 205 centros de salud y nutrición en Somalia, resultado de recortes en la asistencia humanitaria, ha llevado a un alarmante aumento del 32% en los casos de desnutrición aguda grave en niños durante el primer semestre del año, según alertó Unicef. James Elder, portavoz de la agencia de la ONU, enfatizó que esta situación se traduce en trayectos más largos para las madres y sus hijos, lo que implica un acceso limitado a tratamientos oportunos y un mayor riesgo de enfermedades graves y muertes evitables.
La crisis se agrava en un contexto de sequía severa en el norte del país, sumada a conflictos y desplazamientos, así como el aumento de precios de combustibles y fertilizantes. Además, el fenómeno de El Niño amenaza con intensificar la crisis humanitaria, traería graves inundaciones en los próximos meses, complicando aún más la situación de la población.
Elder subrayó que los recortes en el sector salud han reducido en un 30% la cobertura de servicios sanitarios y nutricionales. De seguir esta tendencia, se estima que hasta 618 centros hospitalarios podrían cerrar, afectando a cerca de un millón de niños menores de cinco años, adolescentes y mujeres que ya enfrentan dificultades para acceder a servicios básicos de nutrición.
Con cerca de 1,9 millones de niños en riesgo de desnutrición, incluidos medio millón con desnutrición aguda grave, la situación es crítica. Unicef ha advertido que la falta de fondos es el principal obstáculo para mantener los programas existentes, lo que pone en peligro la salud de miles de infantes en Somalia, que ya sufrió una devastadora hambruna hace más de una década.




