Un escándalo sanitario ha salido a la luz en Santo Domingo Este, donde un banco de sangre denominado CEDALAB operaba sin licencia durante años. La investigación realizada por las autoridades reveló serias deficiencias en sus operaciones, desde el manejo de desechos hasta la ausencia de controles adecuados para la seguridad de las transfusiones.
CEDALAB, dirigido por Manuela Cedano Valdez, aseguraba tener una certificación de «no objeción a planos», pero este documento no substituye la licencia sanitaria requerida por el Ministerio de Salud Pública. Después de una inspección, se confirmaron múltiples irregularidades, incluyendo la falta de equipamiento adecuado y condiciones inadecuadas para el manejo de sangre y desechos, lo que llevó a las autoridades a ordenar su cierre inmediato.
El director de Habilitación, Juan Gerardo Mesa, destacó que la Ley General de Salud 42-01 establece que es obligatorio contar con una licencia para operar. Además, la investigación reveló que el banco de sangre estaba involucrado en un esquema de donación remunerada, donde los donantes podían recibir entre RD$1,000 y RD$1,200 por cada extracción, lo que pone en riesgo la salud de los donantes.
Este caso resalta la precariedad del sistema de donación de sangre en el país, que enfrenta una demanda anual de cerca de 270,000 unidades. Con 76 bancos de sangre registrados, la falta de donaciones voluntarias ha llevado a que muchos establecimientos operen al margen de la legalidad. Las autoridades buscan regular este mercado, pero la situación actual deja muchas preguntas sobre el número de establecimientos que podrían estar funcionando sin cumplir con los protocolos de seguridad.




