El Gobierno de China ha defendido con firmeza su cooperación con Cuba, calificándola de «abierta y legítima». Este pronunciamiento se da en medio de las recientes sanciones impuestas por Estados Unidos a varias entidades y funcionarios cubanos, en el contexto de acusaciones sobre vínculos militares con potencias como Rusia y China.
En un comunicado, el portavoz de la Cancillería china, Guo Jiakun, instó a Washington a levantar «cuanto antes» estas sanciones y criticó lo que él considera un ataque constante a otros países. Guo subrayó que la colaboración entre ambos países es transparente y que China continuará apoyando a Cuba en la defensa de su soberanía y en su rechazo a la injerencia extranjera.
Las sanciones recientes afectan a cinco entidades estatales y a ocho funcionarios cubanos, incluyendo al ministro de las Fuerzas Armadas, Álvaro López Miera. Estados Unidos justifica estas medidas alegando que Cuba facilita la cooperación militar con naciones adversarias y utiliza su aparato de inteligencia para espiar a EE.UU. Pekín ya había respondido previamente a estas acusaciones, defendiendo su relación con La Habana como legítima y sin ninguna intención de amenazar la seguridad de Estados Unidos.
La situación se enmarca en un contexto de creciente presión de la administración estadounidense sobre Cuba, que se enfrenta a un bloqueo severo que ha exacerbado su crisis económica. A medida que las tensiones se incrementan, queda por ver cómo responderá la comunidad internacional ante este conflicto y qué acciones tomarán ambas naciones en el futuro.




