Al menos 15 personas han perdido la vida y más de 130 han resultado heridas en un ataque ruso con drones dirigido a un centro comercial en Krivi Rig, en la región de Dnipropetrovsk, Ucrania. Entre los heridos se encuentran al menos 23 niños, lo que ha causado conmoción en la comunidad y ha llevado al presidente Volodímir Zelenski a calificar el ataque de «cobarde y cínico».
Zelenski denunció que los drones atacaron en dos oleadas, la primera generando un incendio y la segunda impactando a los servicios de rescate que acudieron al lugar. Oleksandr Ganzha, jefe de la administración militar regional, informó que hay una treintena de heridos en estado grave, incluidos cinco menores, y que aún se están realizando labores de búsqueda de personas desaparecidas.
Las operaciones para extinguir el fuego y rescatar a las víctimas continúan con la participación de equipos de emergencia de varias regiones, incluidas Járkov y Zaporiyia. Además, se ha brindado apoyo psicológico a los afectados por parte del Servicio Estatal de Emergencias, que también ha compartido imágenes del devastador impacto y del arduo trabajo de los rescatistas.
Zelenski enfatizó que este acto debe ser considerado como un terrorismo y pidió a la comunidad internacional una respuesta firme hacia Rusia. La situación sigue siendo crítica, y se espera que se esclarezcan más detalles sobre las víctimas y la magnitud del daño causado por este ataque sin precedentes.




