El expresidente uruguayo José ‘Pepe’ Mujica reveló en una carta enviada en 2015 que se equivocó al apoyar a Luis Almagro para el cargo de secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA). Esta misiva fue compartida recientemente por Fernando Pereira, presidente del Frente Amplio, a quien Lucía Topolansky, exvicepresidenta y viuda de Mujica, se la había enviado.
La carta surge en un contexto donde Almagro, en una reciente entrevista, hizo comentarios sobre Mujica y su postura respecto a Venezuela. Pereira, en respuesta, defendió la figura de Mujica, indicando que no fue el Frente Amplio quien expulsó a Almagro, sino que fue el mismo quien se alejó de sus valores. Almagro, por su parte, ha contestado en redes sociales, afirmando que fue víctima de un proceso que él califica como «stalinista».
En la carta, Mujica expresó su desilusión al señalar que había apoyado a Almagro, pero los hechos le demostraron que estaba equivocado. También cuestionó el silencio del exsecretario general sobre temas críticos en Haití y Guatemala, al tiempo que se mostraba activo en su posicionamiento sobre Venezuela. Mujica enfatizó la importancia de trabajar por la paz en Venezuela y destacó que el país necesita solidaridad genuina en lugar de juicios externos.
El intercambio de cartas y declaraciones ha reavivado el debate sobre las posiciones políticas de Almagro y su relación con el Frente Amplio. A medida que estas tensiones emergen, muchos se preguntan cómo afectarán a la política uruguaya y a la dinámica de la OEA en el futuro.



