Silvestre Antonio Then Peralta, conocido como “El Chino” y padre de la pastora evangélica Yesenia Then, ha sido condenado a seis años de prisión por su implicación en una red de tráfico ilícito de migrantes. Este caso ha cobrado relevancia en el debate público, especialmente en el contexto de las recientes investigaciones que han centrado la atención en la figura de la pastora, generando un interés renovado por el vínculo familiar.
La condena de Then Peralta se formalizó en mayo de 2015, cuando el Tribunal Colegiado del Distrito Judicial de María Trinidad Sánchez le impuso inicialmente diez años de prisión por organizar viajes ilegales en yolas hacia Puerto Rico. Sin embargo, esta pena fue luego reducida a seis años. Las autoridades lo identificaron como el líder de una operación que intentó enviar a 117 personas de manera ilegal hacia la isla, lo que lo llevó a ser arrestado en San Francisco de Macorís tras permanecer prófugo.
El Ministerio Público, a través de sus procuradoras fiscales, presentó evidencias que demostraban que Then Peralta formaba parte de una estructura criminal que captaba personas interesadas en el viaje clandestino, cobrando altas sumas de dinero y organizando la logística de los viajes. Aunque la condena se ha cumplido durante tres años en la Fortaleza Juan Pablo Duarte, la relación con su hija, una figura pública, ha hecho que este caso se mantenga en la conversación nacional.
A medida que continúan las discusiones sobre el tema, persiste la curiosidad sobre cómo este caso influirá en la imagen pública de Yesenia Then y qué otros detalles podrían surgir en relación con la red de tráfico de migrantes que él lideraba. La atención se mantiene en cómo la justicia abordará este tipo de delitos en el futuro y qué implicaciones podría tener para otros involucrados.



