Las áreas protegidas de la República Dominicana son un patrimonio que debe ser resguardado y utilizado en beneficio de la nación, según declaraciones recientes del ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Orlando Jorge Mera. Durante una actividad en la que se abordaron temas de conservación y desarrollo sostenible, el funcionario enfatizó la importancia de cuidar estos espacios, asegurando que no están en negociación, sino que deben ser titulados y administrados para el bienestar colectivo. Jorge Mera destacó que las áreas protegidas son esenciales para la biodiversidad y el equilibrio ecológico del país.
En su discurso, subrayó que la protección de estos territorios no solo es una responsabilidad del gobierno, sino de toda la sociedad. “Es fundamental que trabajemos juntos para garantizar que estos espacios se mantengan intactos para las futuras generaciones”, afirmó. El ministro también hizo un llamado a la población para que se involucre en la conservación de la naturaleza, recordando que el bienestar de la nación está ligado a la salud de su medio ambiente.
“Cuidar nuestras áreas protegidas es cuidar nuestro futuro”, agregó, instando a todos a participar en iniciativas de reforestación y educación ambiental. En este contexto, Jorge Mera mencionó que se están implementando diversas estrategias para fortalecer la gestión de estas áreas, incluyendo la creación de programas de sensibilización y la colaboración con organizaciones no gubernamentales. “Estamos trabajando para que la protección del medio ambiente sea una prioridad en todos los sectores”, concluyó.
El compromiso del Ministerio de Medio Ambiente con la conservación de las áreas protegidas se refleja en su plan de acción, que busca no solo preservar la biodiversidad, sino también promover un desarrollo sostenible que beneficie a las comunidades locales. La protección de estos espacios es vista como un paso crucial para enfrentar los desafíos ambientales que enfrenta el país. En resumen, el mensaje del ministro es claro: las áreas protegidas son un tesoro que debe ser cuidado y utilizado de manera responsable, asegurando así un futuro más sostenible para todos los dominicanos.



