Las elecciones legislativas en Israel, celebradas el martes, mostraron un resultado ajustado entre la coalición del primer ministro Benjamin Netanyahu y la oposición liderada por Gadi Eisenkot. Con el 66,3 % de los votos escrutados, el bloque de derecha y extrema derecha de Netanyahu obtuvo 54 escaños, mientras que la coalición opositora alcanzó 48 y los partidos árabes 18, en un Parlamento de 120 escaños.
Ninguno de los dos principales bloques logró la mayoría necesaria para formar gobierno, lo que anticipa un periodo de negociaciones para intentar conformar alianzas. Netanyahu, que ha gobernado Israel de forma intermitente durante casi dos décadas y ha llevado al país hacia políticas de extrema derecha, prometió un "gobierno de derecha fuerte" y llamó a la unión de la mayoría judía y sionista.
Por su parte, Eisenkot, exjefe militar y novato en política, advirtió contra el uso político de la seguridad nacional y se comprometió a formar un gobierno de cambio, aunque durante la campaña rechazó gobernar con legisladores árabes israelíes. Sin embargo, algunos miembros de su bloque, como Yair Golan, hicieron un llamado a colaborar con los partidos árabes para superar la división racial y formar un gobierno inclusivo.
La alta participación electoral, cercana al 78 %, la más alta desde 1999, refleja la polarización del país en un contexto marcado por la guerra en Gaza, la violencia en Cisjordania y el aislamiento internacional creciente de Israel. Los resultados definitivos se esperan para el jueves por la noche o el viernes por la mañana, mientras que Netanyahu continuará como primer ministro interino hasta que se forme un nuevo gobierno.



