El debate sobre la explotación del larimar en Barahona resurgió tras denuncias de artesanos que alertan sobre una supuesta escasez de la gema azul, atribuida a la exportación hacia Asia. Por otro lado, mineros y autoridades del Ministerio de Energía y Minas aseguran que no hay desabastecimiento, sino problemas comerciales derivados de deudas pendientes con artesanos locales.
La producción en la mina Filipinas ha aumentado considerablemente y hay más de 13,000 libras disponibles en almacén, según el ministerio. El conflicto refleja la necesidad de coordinar políticas públicas que protejan a los mineros y faciliten financiamiento a los artesanos para que procesen la materia prima dentro del país.



