El presidente Nayib Bukele informó que las Fuerzas Armadas de El Salvador están en la fase final de despliegue en Haití con la finalidad de neutralizar estructuras criminales que afectan a la población local y asegurar el retorno seguro de cuatro técnicos de aviación salvadoreños.
Bukele enfatizó que esta operación no busca dominar ni invadir Haití, sino que responde a una necesidad urgente para combatir el crimen organizado que causa sufrimiento a los haitianos. Aseguró que El Salvador es un país modesto y no tiene interés en las riquezas haitianas.
El mandatario detalló que El Salvador asume casi la totalidad de los costos operativos con recursos propios y que la misión no es lucrativa. Además, estableció un paralelismo con la experiencia salvadoreña en materia de seguridad, destacando que su país superó un periodo de violencia similar al que enfrenta Haití.
En su mensaje, Bukele hizo un llamado a la fe y al apoyo moral del pueblo haitiano para la recuperación institucional y garantizó que las tropas salvadoreñas se retirarán una vez cumplidos los objetivos. También reafirmó el respaldo de El Salvador al primer ministro haitiano en la lucha contra las pandillas.



