Abdul El-Sayed, un epidemiólogo de origen egipcio, logró convertirse en el primer senador musulmán en la historia de Estados Unidos tras su victoria en las elecciones por el estado de Míchigan. Nacido en 1984, El-Sayed creció en Míchigan y cuenta con una formación académica destacada, incluyendo un doctorado en Salud Pública por la Universidad de Oxford y un título de médico por la Universidad de Columbia.
Durante la campaña, El-Sayed fue blanco de ataques islamófobos, incluso por parte del entonces presidente Donald Trump, quien sugirió la instalación de detectores de metales en el Senado si el demócrata ganaba. El-Sayed respondió a estas agresiones señalando que su fe no es la causa de los problemas económicos que enfrentan los ciudadanos.
El nuevo senador se define como capitalista, pero con una visión que incluye la regulación de monopolios y la garantía de la atención sanitaria como un derecho humano. Ha recibido el apoyo de figuras políticas progresistas como Alexandria Ocasio-Cortez y Bernie Sanders, así como del expresidente Barack Obama y del músico Bruce Springsteen.
Antes de su elección al Senado, El-Sayed dirigió el Departamento de Salud de Detroit y se ha manifestado crítico tanto con la política militar estadounidense en Medio Oriente como con ciertas posiciones dentro de su propio partido. Su triunfo representa un hito en la diversidad religiosa y política del Congreso estadounidense.



