Este domingo 1 de noviembre, en varias regiones de Estados Unidos concluirá el horario de verano. A las 2:00 de la madrugada, los relojes deberán atrasarse una hora, volviendo a marcar la 1:00.
Este ajuste implica que durante esa noche las personas podrán descansar una hora adicional. La medida busca aprovechar mejor la luz natural durante los meses de invierno.
El cambio de horario es una práctica habitual en Estados Unidos que se realiza dos veces al año, con el objetivo de optimizar el uso de la energía y adaptarse a las condiciones climáticas y de luz solar.
Las autoridades recomiendan a la población ajustar sus relojes antes de acostarse para evitar confusiones al día siguiente y adaptarse al nuevo horario de manera progresiva.



