El mundo de la música se estremece con la reciente demanda interpuesta por Abraham ‘A.B.’ Quintanilla contra su hermana Suzette, reclamando un millón de dólares por regalías no distribuidas de su fallecida hermana, Selena. Esta disputa legal ha captado la atención de los medios, revelando tensiones familiares en torno al legado de la icónica cantante.
La acción legal fue presentada el 10 de septiembre en la corte del Condado de Nueces, Texas. A.B., conocido por su trabajo con los Kumbia Kings, acusa a Suzette de mala gestión en la administración de Q. Productions Inc., la empresa que creó para manejar el patrimonio de Selena, quien fue asesinada en 1995. Según los documentos de la demanda, A.B. sostiene que las decisiones de Suzette le han ocasionado pérdidas significativas, que superan el millón de dólares.
Desde el fallecimiento de Selena, los miembros de la familia, junto a su esposo Chris Pérez, acordaron cómo dividir las ganancias generadas por los derechos de entretenimiento de la artista. A.B. tiene derecho al 25% de esos ingresos, y desde que Suzette asumió como directora ejecutiva en 2016, reclama que no ha recibido lo que le corresponde. Esta situación ha generado un clima de tensión y división entre los hermanos.
A medida que el caso avanza, los detalles sobre la gestión de las regalías y la administración del legado de Selena están saliendo a la luz. La familia queda expectante ante el desenlace de esta demanda, que no solo afecta sus finanzas, sino también su relación personal. La atención ahora se centra en cómo se solucionará este conflicto familiar y qué impacto tendrá en la memoria de la «Reina del Tex-Mex».



