El juez estadounidense Alvin K. Hellerstein, encargado del proceso penal contra Nicolás Maduro, ha emitido una orden de protección que regula la entrega de pruebas a la defensa del exmandatario venezolano. Esta medida busca garantizar la integridad del proceso judicial y prevenir cualquier posible filtración de información sensible.
La orden estipula que la Fiscalía debe entregar a la defensa documentos y evidencias, pero los clasifica en diversas categorías de riesgo. Hellerstein señala que algunos de estos materiales podrían afectar la privacidad de personas no acusadas o generar publicidad negativa que influya en el caso.
Además, el juez ha establecido que tanto los acusados como sus abogados no deben divulgar las pruebas recibidas ni publicarlas en medios de comunicación o redes sociales. Parte del material está almacenado electrónicamente y fue obtenido de diversos dispositivos pertenecientes a Maduro y su esposa, Cilia Flores, durante la investigación judicial.
La protección de las pruebas permanecerá vigente incluso después de que concluyan los procedimientos penales, lo que permite al tribunal mantener el control sobre su cumplimiento. Maduro y Flores fueron arrestados el 3 de enero en Caracas por las fuerzas estadounidenses y actualmente se encuentran encarcelados en Nueva York.



