Los Testigos de Jehová han realizado un cambio significativo en sus creencias sobre el uso de componentes sanguíneos, permitiendo que sus miembros decidan, según su conciencia, si aceptan glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma y plaquetas durante un tratamiento médico. Este anuncio se dio a conocer el 18 de septiembre por el Cuerpo Gobernante de la organización y representa una flexibilización en una postura que ha sido dura por décadas.
La modificación mantiene la prohibición de transfusiones de sangre completa, pero introduce un nuevo enfoque en el que cada creyente puede tomar decisiones sobre el uso médico de estos componentes, ya sean de donantes o en situaciones específicas. Este cambio se apoya en la interpretación de la Biblia, que no detalla cómo abordar el uso de estos componentes en el ámbito médico.
Este ajuste no es el único del año; en marzo, se permitió que los Testigos decidieran si podían usar su propia sangre en procedimientos médicos. La nueva política enfatiza que las decisiones sobre el uso de componentes sanguíneos deben ser personales y que las congregaciones no deben influir en ellas.
Con más de nueve millones de miembros alrededor del mundo, este giro doctrinal tiene implicaciones importantes en el ámbito hospitalario, donde los profesionales de la salud deberán estar informados sobre las decisiones individuales de cada paciente Testigo. Sin embargo, los Testigos aún rechazan la donación de sangre para transfusiones completas, lo que limita el alcance de esta nueva flexibilización.



