Decenas de miles de niños en la Franja de Gaza están listos para regresar a las aulas este sábado, marcando el inicio de un nuevo curso escolar tras casi tres años de conflicto armado. Este año escolar se presenta como un gran desafío para el sistema educativo, que ha sufrido severos daños debido a la guerra.
Las autoridades educativas han señalado que aproximadamente el 85 % de las escuelas en Gaza han sido afectadas, lo que obliga a muchas clases a realizarse en condiciones precarias, como en tiendas de campaña, sin los recursos básicos necesarios. La situación es alarmante, ya que UNICEF reporta que cerca de 700,000 niños de entre 4 y 17 años han perdido casi tres años de educación formal, y se estima que el 98 % de los edificios escolares tienen algún tipo de daño.
El regreso a clases también representa un desafío económico para muchas familias, ya que los precios de mochilas, ropa y útiles escolares han aumentado considerablemente. Muchos hogares siguen desplazados debido a la guerra, lo que agrava la situación, ya que los ingresos son limitados y la incertidumbre persiste.
A medida que se inicia el nuevo año escolar, la comunidad educativa enfrenta una crisis sin precedentes. La necesidad de soluciones sostenibles y recursos adecuados es urgente, mientras los estudiantes y sus familias esperan con ansiedad cómo se desarrollará este ciclo académico en medio de tantas adversidades.



