El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, hizo un llamado este miércoles a Irán y Estados Unidos para que retomen el diálogo y busquen una solución pacífica en medio de las crecientes tensiones en Oriente Medio. Durante una reunión en Pekín con el canciller iraní, Abás Araqchí, Wang pidió que se reabriera el estrecho de Ormuz lo más pronto posible, destacando la importancia de asegurar las rutas marítimas internacionales.
Araqchí, que realizó una visita de un día a la capital china, se encuentra en un contexto complicado, ya que Irán ha manifestado que no negociará con EE. UU. hasta que se cumplan ciertas condiciones. Este encuentro se produce justo antes de una reunión entre el presidente chino, Xi Jinping, y el mandatario estadounidense, Donald Trump, lo que añade un matiz de urgencia a las conversaciones.
Wang Yi destacó que la prolongación del conflicto actual no beneficia ni a las partes involucradas ni a la comunidad internacional. Además, enfatizó la necesidad de que ambas naciones mantengan un enfoque racional y reconstruyan el mecanismo de negociación basado en los acuerdos previos. La situación es aún más delicada al coincidir con el Foro Xiangshan en Pekín, donde un alto representante militar iraní acusó a EE. UU. e Israel de violar la soberanía de Irán.
A medida que avanzan las negociaciones, persiste la incertidumbre sobre el futuro del estrecho de Ormuz, que permanece bloqueado desde el inicio del conflicto. Irán ha reiterado su postura de que Estados Unidos debe cumplir con los compromisos establecidos en el Memorando de Islamabad antes de discutir la reapertura del paso marítimo. Las dinámicas regionales siguen siendo complejas, y el enfoque diplomático parece ser la única vía viable para reducir las tensiones.



