La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lanzó una invitación a Canadá para que se convierta en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea. Esta propuesta fue anunciada durante un discurso en Francia, donde estuvo presente el primer ministro canadiense, Mark Carney, quien recibió la noticia con una ovación de pie en la audiencia.
Von der Leyen destacó la necesidad de abrir la puerta a esta nueva relación, aunque el estatus de miembro asociado no está formalmente definido en los tratados europeos. Alemania ya había sugerido este mismo estatus para Ucrania, permitiéndole participar en cumbres y reuniones europeas sin derecho a voto. Carney, que es el primer líder de un país extranjero en asistir a un discurso sobre el estado de la Unión, se dirigirá a los eurodiputados en Estrasburgo.
En un contexto de tensiones comerciales con Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump, Canadá busca fortalecer sus lazos internacionales. Por su parte, Europa también enfrenta desafíos en sus relaciones con Washington y busca nuevos aliados estratégicos en un mundo donde la rivalidad entre China y Estados Unidos es cada vez más evidente. Von der Leyen comentó que ambos países comparten una visión similar sobre temas globales, desde inteligencia artificial hasta cambio climático.
La presidenta de la UE subrayó la urgencia de reinventar las alianzas, haciendo un llamado a Ottawa y Bruselas para construir un futuro común. Aunque la relación económica entre Canadá y la UE ya es fuerte, con un aumento del 75% en el comercio en menos de diez años, el futuro de este estatus aún está por definirse y se esperarán más reacciones tras la intervención de Carney en Estrasburgo.



