Un reciente estudio de la Universidad de Pekín revela que en 2022, los ríos de todo el mundo transportaron aproximadamente 263,000 toneladas de microplásticos hacia los océanos. La mayor parte de este vertido proviene de países en desarrollo, lo que plantea serias preocupaciones sobre la contaminación ambiental que amenaza tanto la salud de los ecosistemas como la de las personas.
La investigación, publicada en la revista Science, destaca que los ríos son una vía principal para el transporte de estos contaminantes, ya que cada año, millones de toneladas de microplásticos llegan a los océanos. Sin embargo, las cifras de contaminación son difíciles de estimar con precisión debido a la variabilidad en los métodos de muestreo y la falta de comprensión sobre cómo factores como la lluvia y la escorrentía afectan el transporte de estas partículas.
Los autores del estudio han desarrollado un nuevo enfoque que utiliza técnicas avanzadas para proporcionar estimaciones más exactas sobre las concentraciones y exportaciones de microplásticos. Este marco considera tanto la actividad humana como los procesos naturales y muestra que la contaminación está muy concentrada en regiones específicas, con más del 96% de los microplásticos provenientes de ríos en países en desarrollo, principalmente en el sudeste y este de Asia.
Además, el estudio advierte que los fenómenos climáticos extremos podrían agravar la situación, intensificando el vertido de microplásticos a los ríos. Las lluvias intensas, en particular, pueden generar picos de contaminación de corta duración pero muy concentrados, especialmente en áreas con alta producción de desechos plásticos y mala gestión de residuos. Este nuevo conjunto de datos diario a escala global resalta que los ríos están liberando al océano mucho más de lo que se había estimado anteriormente.



