Este miércoles, Noruega se vistió de luto para despedir al rey Harald V en un funeral de Estado celebrado en Oslo. La solemne ceremonia incluyó una procesión desde el Palacio Real hasta la Catedral de Oslo, donde miembros de la familia real, jefes de Estado y representantes internacionales se unieron para rendir homenaje al monarca fallecido el 28 de agosto a los 89 años, tras 35 años de reinado.
A las 12:00 hora local, el féretro salió del Palacio Real, recorriendo aproximadamente 1,2 kilómetros, mientras una salva de 21 cañonazos marcaba el inicio del recorrido. La ceremonia religiosa comenzó a la 1:00 PM, y en todo el país se guardó un minuto de silencio, acompañado por el repique de las campanas en diversas iglesias, reflejando la profunda tristeza de la nación.
Desde temprano, miles de ciudadanos se congregaron en las calles de Oslo para acompañar el paso del féretro y expresar su respeto. Más de 46,000 personas habían visitado la capilla ardiente en el Palacio Real en días previos, evidenciando el cariño hacia Harald V. La jornada también estuvo marcada por un amplio despliegue de seguridad, dada la notable presencia de dignatarios internacionales, incluyendo a los reyes de España y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
Después de la ceremonia en la catedral, el féretro será trasladado a la iglesia del castillo de Akershus para un servicio privado. La muerte de Harald V da paso a una nueva era en la monarquía noruega, con su hijo, Haakon VIII, asumiendo el trono. Las banderas que permanecieron a media asta serán izadas nuevamente en honor al nuevo rey, mientras las campanas seguirán sonando en señal de respeto y transición.



