Los precios del petróleo alcanzaron un nuevo máximo en seis semanas este lunes, como resultado directo de la escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán. La amenaza de Teherán de atacar infraestructuras energéticas en Oriente Medio, en respuesta a recientes bombardeos estadounidenses, ha generado preocupación sobre una posible interrupción en el suministro global de crudo.
El barril de Brent subió USD 1,03, un 1,1 %, alcanzando los USD 97,31, mientras que en su punto máximo llegó a los USD 98,06, el nivel más alto desde el 24 de julio. Aunque el WTI estadounidense no cerró debido a un feriado en Estados Unidos, se registró un aumento del 1,3 %, equivalente a USD 1,17, alcanzando los USD 92,65 por barril a las 5:45 PM de Greenwich, tras un máximo de USD 93,29.
La presión en el mercado se intensificó tras las palabras del presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, quien advirtió que cualquier ataque a sus activos provocaría una respuesta militar. Estas declaraciones surgieron tras comentarios del secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, sobre la vulnerabilidad de la flota petrolera iraní.
En el transcurso del fin de semana, ambos países intercambiaron ataques a buques de guerra y petroleros, elevando aún más la tensión. La posibilidad de nuevos enfrentamientos agrega presión a un mercado que ya enfrenta una disminución significativa en la oferta de crudo, lo que sugiere que, de continuar el conflicto, los precios del petróleo podrían seguir en aumento.



