El Ejército de Estados Unidos llevó a cabo un ataque contra tres petroleros iraníes este sábado, en respuesta a misiles balísticos lanzados por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) contra buques de guerra estadounidenses en la región. Según información del Comando Central de Estados Unidos (Centcom), los buques atacados estaban patrullando aguas del Golfo Pérsico y el Golfo de Omán sin sufrir bajas en sus tripulaciones.
Los petroleros M/T Downy y M/T Stark 1 fueron destruidos en el Golfo Pérsico y cerca de Jask, respectivamente. Además, el buque M/T Kylo, conocido como Noxen, también fue atacado en el Golfo de Omán. Se indicó que las tripulaciones de estos barcos recibieron la orden de evacuarse antes de los ataques, que se dirigieron a puntos críticos para dejarlos fuera de operación.
El almirante Brad Cooper, comandante del Centcom, advirtió que Estados Unidos no tolerará nuevas agresiones y que se tomarán medidas adicionales si Irán continúa atacando a sus fuerzas. Este episodio se produce en un contexto de crecientes tensiones en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio energético global, lo que ha influido en el aumento de precios del petróleo y combustibles a nivel internacional.
La situación en la región sigue siendo tensa y se espera que la comunidad internacional preste atención a los próximos movimientos de ambas partes. Con el conflicto latente, el impacto en el comercio energético podría extenderse, generando preocupación sobre las repercusiones económicas que esto podría acarrear.



