La Casa Blanca ha desatado una fuerte polémica tras el lanzamiento de un videojuego que simula la deportación de inmigrantes indocumentados. Esta iniciativa, presentada el jueves, se enmarca en un momento en que el gobierno de Donald Trump intensifica sus esfuerzos de detención y expulsión de inmigrantes en Estados Unidos.
El videojuego, accesible en el sitio web oficial de la Casa Blanca, se basa en el clásico «Snake» y permite al jugador controlar a un personaje que representa a Tom Homan, asesor de inmigración del presidente. El objetivo es reunir a las personas que cruzan el Río Grande y deportarlas, lo que ha sido calificado como una burla a las vidas de quienes enfrentan esta realidad.
Organizaciones de derechos humanos han expresado su indignación. Amérika García Grewal, codirectora de la ONG Frontera Federation, criticó la iniciativa, asegurando que muestra una falta de humanidad y preocupación por el sufrimiento de las personas. Además, la Casa Blanca defendió el juego argumentando que evidencia un contraste entre su visión y la de los demócratas.
Este lanzamiento se produce en un contexto donde el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha reportado un récord de casi 51,000 arrestos de inmigrantes indocumentados en agosto. La estrategia de comunicación de la Casa Blanca parece buscar provocar reacciones en redes sociales, generando un debate sobre el papel de la política en la vida de los inmigrantes.



