El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, anunció una investigación sobre un ataque aéreo de su país en una boda en Irán, que resultó en la muerte de cuatro personas, incluyendo a un niño de cuatro años. Vance subrayó que Washington no ataca a civiles, y calificó de «escepticismo» las declaraciones de los medios iraníes que han catalogado el ataque como un «crimen de guerra».
El ataque ocurrió el pasado martes en Kuhestak, un pueblo de la provincia sureña de Hormozgan, donde también se reportaron 68 heridos, de los cuales 50 fueron hospitalizados. Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, Vance expresó que la investigación busca esclarecer los hechos y mejorar las tácticas del Ejército estadounidense en caso de errores.
Las autoridades iraníes han respondido con indignación, afirmando que estos actos son violaciones graves del derecho internacional y recordando otros incidentes similares que han causado numerosas muertes en el pasado. El Ministerio de Exteriores de Irán comparó este ataque con otros hechos trágicos que dejaron un alto número de víctimas en el país, enfatizando la gravedad de la situación.
La tensión entre Irán y Estados Unidos ha escalado en los últimos meses, coincidiendo con el sexto mes de un conflicto que ha cobrado vidas en varias provincias. Hasta el momento, la Casa Blanca no ha emitido información concluyente sobre el ataque y continúa el proceso de investigación para esclarecer lo sucedido.



