La presidenta del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani), Ligia Pérez Peña, negó que la institución realizara inspecciones en el centro «Restaurando Vida, un Muerto que Revive», en Haina, San Cristóbal, donde fueron rescatados 13 menores. Durante una entrevista en el programa El Día, Pérez Peña aclaró que las afirmaciones del abogado del dueño del establecimiento son completamente falsas.
La funcionaria explicó que el centro no tenía la habilitación necesaria para operar como un espacio de cuidado permanente para niños y adolescentes, por lo que no estaba sujeto a supervisión por parte de Conani. De los menores rescatados, diez permanecen bajo protección de la institución, mientras que cuatro fueron reintegrados a sus madres.
Pérez Peña indicó que los menores están en proceso de evaluación médica y psicológica para determinar su estado físico y emocional. A pesar de que se han reportado presuntos casos de maltrato, la investigación está en una fase inicial y no se puede confirmar la veracidad de estas denuncias, aunque se mencionó que el niño que escapó presentaba lesiones visibles.
Este no es el primer incidente con este centro, ya que en septiembre de 2025, Conani había intervenido en el mismo lugar tras detectar la presencia de menores. En aquella ocasión, se habían tomado medidas para evitar que los niños regresaran. La situación actual ha generado una nueva investigación relacionada con posible maltrato y explotación, tras la denuncia del menor que logró escapar y alertar a las autoridades.



