CIUDAD DEL VATICANO. – En una contundente audiencia general en la Basílica de San Pedro, el papa León XIV instó a obispos y sacerdotes a asumir con seriedad su papel en la correcta aplicación de la liturgia católica. Durante su discurso, el pontífice abordó los abusos que han surgido en ciertos sectores de la Iglesia desde la reforma del Concilio Vaticano II, subrayando la importancia de preservar las prácticas litúrgicas auténticas.
León XIV enfatizó que la reforma litúrgica es parte esencial de la tradición viva de la Iglesia y debe ser interpretada correctamente. Lamentó que algunos abusos persistan, atribuyéndolos a interpretaciones erróneas de los principios que sustentaron dicha reforma. El papa pidió a los pastores que se enfoquen en una liturgia que respete las normas establecidas y que refleje la unidad y santidad de la Iglesia.
En su catequesis, el pontífice recordó que la participación activa de los fieles en los misterios de la fe fue uno de los principales objetivos del Concilio Vaticano II. A lo largo de su historia, la liturgia ha evolucionado, adaptándose a las necesidades de cada época, lo que requiere un esfuerzo constante para mantener su esencia y significado.
La discusión sobre la liturgia sigue dividiendo a la comunidad católica, especialmente entre quienes abogan por la misa en latín y aquellos que apoyan la renovación litúrgica. Esta situación resalta la necesidad de un diálogo continuo y respetuoso dentro de la Iglesia, mientras se espera que se tomen medidas para abordar estas preocupaciones y promover una práctica litúrgica más coherente y participativa.




