PANAMÁ.- Este martes, el gobierno de Panamá declaró el «estado de emergencia» como respuesta a las intensas lluvias y sequías provocadas por el fenómeno de El Niño. Esta medida busca agilizar los procedimientos necesarios para mitigar los efectos de lo que se prevé será el evento más fuerte de este fenómeno en la historia. La ministra de gobierno, Dinoska Montalvo, enfatizó que esta decisión surge de la urgencia de prepararse para los retos que se avecinan.
El impacto de El Niño se ha evidenciado recientemente, generando un aumento del 25 % en las precipitaciones en el Caribe, mientras que en el Pacífico se ha registrado una disminución del 60 %. Esta situación ha llevado a la Autoridad del Canal de Panamá a reducir el número de barcos que transitan diariamente por la vía interoceánica, de 36 a 34 desde el 3 de septiembre, y a 32 a partir del 15 de septiembre. Se espera que estas medidas sean efectivas para manejar la crisis que se aproxima.
El fenómeno, que altera las temperaturas en el Pacífico ecuatorial, también tiene el potencial de desencadenar eventos climáticos extremos a nivel global. La directora del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá, Luz de Calzadilla, advirtió sobre las complicaciones que pueden surgir tanto por inundaciones como por sequías severas, afectando así a diversas comunidades.
La situación actual exige atención continua, ya que el clima en los próximos meses podría transformarse drásticamente. La comunidad panameña se mantiene alerta ante los posibles efectos de El Niño, que podría convertir a 2027 en uno de los años más calurosos registrados. Las autoridades están monitoreando la evolución del fenómeno mientras buscan estrategias para mitigar sus consecuencias.




