El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se lanzó nuevamente contra el primer ministro canadiense, Mark Carney, en medio de las crecientes tensiones comerciales entre ambos países. En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump desmintió haber considerado interferir con los canadienses francófonos, calificando de falsa la acusación que proviene de Carney. «¡Jamás interferiría con los canadienses que hablan francés!», expresó el mandatario, enfatizando que la idea ni siquiera había cruzado su mente.
Trump no solo defendió su postura, sino que también cuestionó la credibilidad de Carney, a quien describió como un líder «débil e ineficaz» que ha perdido apoyo en Quebec. Además, reiteró su aprecio por los canadienses francófonos, mientras la disputa comercial entre Washington y Ottawa se intensifica. En un giro curioso, el presidente estadounidense mencionó su intención de renombrar el lago Ontario como «Lago América», siguiendo su reciente tendencia de referirse al Golfo de México como «Golfo de América» en documentos oficiales.
La tensión ha escalado a niveles significativos tras la implementación de aranceles del 50 % sobre productos canadienses por un valor de 20,000 millones de dólares. Carney respondió a estas medidas, calificándolas de «inaceptables» y anunció que Canadá tomará represalias «dólar por dólar» a partir del 8 de septiembre. El primer ministro canadiense advirtió que las exigencias de Estados Unidos podrían amenazar la soberanía de Canadá y restringir su capacidad para negociar con otros países.
Entre las demandas de la Administración Trump se incluye una exención para plataformas como Netflix y Amazon Prime Video de las regulaciones canadienses sobre contenido nacional, un punto que Ottawa considera innegociable. La situación continúa evolucionando, y se espera que las tensiones comerciales entre ambos países sigan generando reacciones y posibles consecuencias en el futuro cercano.




