PEKÍN.– Este lunes, el gobierno chino acusó a Estados Unidos de ejercer presión sobre países de Latinoamérica y el Caribe para que reemplacen a sus proveedores tecnológicos. La controversia se intensificó tras las advertencias de Washington sobre los supuestos riesgos de ciberataques y espionaje vinculados a empresas chinas como Huawei y ZTE.
El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian, arremetió contra las declaraciones estadounidenses, describiéndolas como un «acoso tecnológico flagrante». Lin instó a Estados Unidos a respetar la soberanía de las naciones y a cesar lo que considera una «manipulación política» en el ámbito tecnológico. Esta reacción se produjo después de que Juan Pablo Segura, del Departamento de Estado, destacara los riesgos asociados con empresas chinas en un mensaje dirigido a los socios de EE.UU. en la región.
Segura recomendó a los países de América Latina y el Caribe que se alejen rápidamente de proveedores considerados inseguros, argumentando que esto es vital para proteger la soberanía y la seguridad de sus ciudadanos. Las acusaciones y advertencias de EE.UU. han sido replicadas por sus misiones diplomáticas en la región, aumentando la tensión en torno a la influencia tecnológica china.
Por su parte, Lin defendió la legalidad de las operaciones de las empresas chinas, insistiendo en que han contribuido al desarrollo económico local y a la creación de empleos. Aunque durante la conferencia de prensa el portavoz chino también acusó a EE.UU. de realizar actividades de vigilancia en la región, no ofreció pruebas que apoyen sus afirmaciones. La situación sigue evolucionando, especialmente con la implicación de República Dominicana en este conflicto tecnológico.




