CIUDAD DE MÉXICO.- Claudia Sheinbaum, presidenta de México, reafirmó su compromiso de mantener una relación constructiva con Estados Unidos, pero dejó claro que no tolerará decisiones que pongan en riesgo la soberanía del país. «No voy a agachar la cabeza», declaró, refiriéndose a las recientes cancelaciones de visas estadounidenses, incluyendo la de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Durante su intervención, Sheinbaum argumentó que muchas de estas cancelaciones parecen más políticas que de seguridad, aunque admitió no saber qué sector del gobierno estadounidense está detrás. La mandataria enfatizó que cuestionar estas acciones no implica romper la relación con Washington, sino expresar una postura clara sobre la autodeterminación de México.
Sheinbaum recordó tensiones históricas en la diplomacia mexicana, citando la Doctrina Estrada y la postura de México frente al bloqueo a Cuba como ejemplos de su política exterior enfocada en la soberanía. Criticó a gobiernos anteriores, como el de Felipe Calderón, por permitir una mayor injerencia de agencias estadounidenses en asuntos internos, lo que, según ella, compromete la independencia del país.
La presidenta insistió en que la cooperación en seguridad con Estados Unidos debe ser equitativa y basada en el respeto mutuo. Además, afirmó que cualquier acusación contra ciudadanos mexicanos debe estar sustentada en pruebas verificables. Por el momento, se espera que el gobierno mexicano tome decisiones sobre su próxima relación con agencias estadounidenses, sin sacrificar su autonomía.



